Teresa Freixes, catedrática de Derecho Constitucional y vicepresidenta de SCC, avisa:
Dejémonos de «vías», bálticas o catalanas, y desconfiemos del nacionalismo etnicista y lingüístico, porque al intentar construir un país en torno a algo que, en el fondo, tienen que «reinventar», pueden darse el lujo de (re)crear las nuevas condiciones de ciudadanía, donde los no «asimilables» pueden quedar excluidos de derechos básicos y ser objeto de fuertes discriminaciones laborales, educativas, económicas y políticas.
Artículo completo: El espejo del Báltico
