El Pacte Nacional per la Llengua que el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha firmado hoy con PSC, ERC, Comuns y entidades como Plataforma per la Llengua y Òmnium Cultural, es un proyecto de exclusión, un pago a ERC por su apoyo a la investidura de Illa.
Bajo el pretexto de salvar el catalán, el pacto es pura imposición lingüística en ámbitos como la enseñanza, la sanidad y la empresa para erradicar el uso social del español.
El acuerdo para promover el catalán a costa de erradicar el español, propone incrementar en un mínimo de 600.000 los hablantes del catalán hasta 2030 -esto es, unos 100.000 al año- y determina una inversión mínima de 200 millones al año por parte de la Generalitat.
Crónica del diario ABC: Los defensores del bilingüismo acusan a Illa de atacar la libertad con su pacto por el catalán
